El bordado a máquina combina tradición y destreza para crear diseños inspirados en el entorno de la Península de Yucatán. Lejos de ser un proceso automatizado, cada pieza depende de la habilidad de la artesana para guiar la tela y construir patrones únicos con precisión y sensibilidad.
Talleres: Flor de Girasol, Santo Domingo.





